Creado por Manuel Villanueva y Antonio Ríos

Sobre el atentado en la Maratón de Boston

Atentado en la Maratón de Boston ¿Por qué?

Si hay algo en esta vida que no puedo entender es la violencia, en ninguna de sus formas. Cuando además, ésta se ejerce en un entorno deportivo, supone un mayor sinsentido si cabe. La maratón más antigua del mundo se vio ayer manchada de sangre. Decenas de inocentes pagaron la ira de un desalmado. Lo que se suponía era una fiesta familiar, el colofón de meses de entrenamiento,  el sueño de  miles de personas se tornó en pesadilla. Ocurria lo impensable, un atentado en la maratón de Boston. Y yo me pregunto ¿por qué?.

La maratón es el único deporte competitivo en el que si un corredor se cae o flaquea, los de al lado le levantan y animan a seguir.  Es la reunión popular que es capaza de tomar y paralizar una gran metrópoli, de forma pacífica durante un día entero. Acoge a todo tipo de personas sin mirar creencia, edad, aspecto físico, orientación sexual o política. Todos somos iguales en el asfalto. Ese es el espíritu de la maratón, una fiesta de buena voluntad y  superación personal.

Tuve la gran suerte de correr Boston en 2012. Me podía haber tocado a mi, a mi familia o a mis amigos. Es una lotería y ese día no era el mío. Ya no se respeta ni lo más inocente y limpio, de lo poco que queda, que es el deporte popular.

Si el objeto de los responsables era llamar al atención, lo han conseguido. Si además era desanimar a los corredores e infundir miedo, les diré que han FRACASADO. El maratoniano es diferente. Es una persona especial, con capacidad de sufrimiento, que se crece ante la adversidad y la dificultad. Boston será en 2014, lugar de peregrinación y homenaje para los que perdieron su vida apoyando el sueño de sus seres queridos. Boston 2014 comienza hoy. Nada ni nada puede con un corredor de maratón. No somos simples corredores, somos maratonianos.