Creado por Manuel Villanueva y Antonio Ríos

ICAN Málaga 2013. Mi primer Triatlón

ICAN MALAGA 2013. MI PRIMER TRIATLON

Después de haber corrido 6 maratones, había oído hablar del triatlón. El hecho de combinar tres disciplinas deportivas tan distintas y tan complementarias entre sí lo hace muy atractivo ya que pone a trabajar prácticamente todos los músculos de la anatomía. El que es escogido para mi “bautizo” es de larga distancia y consta de 1.9 km de natación en aguas abiertas, 90 km de recorrido en bicicleta y se remata con 21 km corriendo, una media maratón.

He entrenado mucho desde que acabé la maratón de Chicago en octubre. La natación es lo que más flojo llevo puesto que, aunque he nadado y perfeccionado con mi entrenador Jesús, no soy Michael Phelps pero nado dignamente. La bici y la carrera no me generan la misma ansiedad.

Llegamos a Málaga el día antes de la carrera. Vienen conmigo mi mujer Ana y mis hijas Lucía y Paloma. Como compañero de fatigas, mi incombustible amigo Pedro Vera y su pareja Mónica. Ya en el hotel me llama la atención la edad media de los triatletas; son todos muy jóvenes y miran con aspecto desafiante y competitivo. El ambiente es muy diferente al vividos con las maratones. El hall del hotel es un desfilar de bicis de todas las marcas a cuál más cara y sofisticada, como cuando se pasean los caballos de carreras antes del Derby de Kentucky. La logística para estas carreras es brutal y siempre hay riesgo de que se olvide algo. En mi caso, ¡he olvidado las zapatillas de la bici!. Tras sopesar opciones, llamo a mi amigo Enrique de Mundiciclos,  mi mecánico de bicis y amigo, y se ofrece a traerme las suyas para la carrera. Gracias Enrique. ¡¡Qué alivio!!

El día de la prueba

Una vez dada cumplida cuenta del desayuno, nos acercamos al punto de salida situado en el puerto de Málaga. El día anterior hemos dejado en boxes la bici preparada con el cajón correspondiente. Nos hacen una foto con ella para que no haya problemas al retirarla y alguien decida que la bici de otro compañero le gusta más y se la lleve. La salida está prevista a las 11:30. Ya veo donde han colocado las boyas en la playa. ¡Madre mía! Pero si casi no se ve la boya donde hay que dar la vuelta…… Hay que nadar 1.9 km. Nos untamos vaselina en el cuello y nos ajustamos el neopreno. Veo a mi familia y les doy un abrazo. Pienso en lo que estoy a punto de comenzar. ¿No será demasiado? ¿Podré acabar? Me digo a mi mismo “SÍ PUEDO”.

Antes de empezar el segmento a nado

Antes de empezar el segmento a nado

Se lanza un cohete al aire y pammm, al agua patos. Vaya espectáculo el ver entrar en el agua a 800 personas a la vez. Es como si varios centenares de renacuajos se lanzan a un estanque. Abrazo a Pedro y suerte. Decidimos esperar a que la mayoría de los nadadores hayan salido. Ufff ¡Qué fría! Aunque el neopreno es grueso, el frío de la cara, manos y pies, no te lo quita nadie. Comienzo a nadar a ritmo constante. Se me hace raro nadar sin ver el fondo, acostumbrado a esa linea azul que me guía en la piscina. Procuro seguir a algún nadador que tenga al lado. Saco la cabeza cada 100 metros para ver si voy en línea recta. Paso la primera boya y me dirijo a esa otra que está en el otro extremo de la playa. No tengo referencias y debo ir mirando cada poco. La rodeo e inicio la travesía de vuelta. De repente noto un  dolor en la pantorrilla ¡Se me ha subido el gemelo!. Paro de nadar e intento flexionar el pie para que el músculo vuelva a su sitio. No puedo dar más patadas porque el gemelo ha cobrado vida propia y hace lo que quiere, sube y baja sin control. Por fin alcanzo la última boya y salgo de la playa. 50 minutos. Lo peor ha pasado.

Me dirijo a boxes quitándome el neopreno por el camino pero estoy mareado de girar el cuello al nadar; todo me da vueltas. Cojo mi bici, casco abrochado, aprovecho para tomar un gel y 90 km por delante.

Antonio Ríos en ICAN Málaga. Segmento de ciclismo

Antonio Ríos en ICAN Málaga. Segmento de ciclismo

El recorrido es llano. Empiezo a rodar y la velocidad me asusta un poco porque voy muy rápido y adelanto a muchos ciclistas. El recorrido son 3 vueltas a un circuito de 30 km. Ya me he cruzado con Pedro una vez. El ha salido antes del agua, pero creo que le puedo alcanzar. Empiezo a absorber corredores como si mi bici fuera una aspiradora. Por fin logro alcanzar a Pedro en la segunda vuelta y vamos juntos, no sin bajar el ritmo.

Dosifico la bebida ya que aún tengo el sabor salado del mar en la boca y tomo mi segundo gel. Completamos la tercera vuelta y de nuevo a boxes. Es la transición más dura. Me cruzo con Francis Martos del Triatlón El Ejido. Me dice “Ánimo Antonio. Qué alegría verte aquí. Ahora a lo tuyo, a correr”.

Los músculos del muslo y la pantorrilla se resisten al cambio y protestan. Los primeros pasos son un espectáculo de descoordinación y falta de estilo pero es lo que hay. Poco a poco, el correr se va pareciendo a lo que debe ser una carrera a pie normal, pero necesito por lo menos 3 km para que eso ocurra.  El recorrido a pie son 4 vueltas y cuando una es completada te colocan un brazalete de un color, así se aseguran que nadie da una vuelta de menos. Voy coleccionando colores con el paso de las vueltas hasta que completo las 4. Pedro va delante y cuando nos cruzamos nos chocamos las palmas y nos animamos. Se nota el cansancio. Algunos corredores van caminando y otros estiran en el borde del recorrido. ¡Ánimo Papi! Gritan mis hijas. Sonrío pero ¡¡quiero llegar ya!!. Último giro y hacia la meta. Ya la veo, acelero el paso…voy a ser un ¡¡¡FINISHER!! MADRE MÍA.

Finisher! Cruzando la meta del triatlón de Málaga 2013

Finisher! Cruzando la meta del triatlón de Málaga 2013

Cruzo la línea de meta levantando los brazos y con los dientes apretados, mezcla de cansancio y euforia. 5 horas 35 min. Me encuentro con Pedro que ha llegado unos minutos antes. ¡Qué abrazo nos dimos! Gracias por esas carreras en las Salinas, las subidas a Dalías y esos largos en la piscina de Vícar.

Quién me lo iba a decir hace 5 años… 6 maratones y ahora un medio ironman. Cuando la mente empuja, el cuerpo obedece; cuando las piernas se agotan, el corazón las sostiene. Nada es imposible. Siempre habrá gente alrededor que no pudieron y dirán que uno tampoco puede. Nada más lejos de la realidad. Cada uno es dueño de su propio destino y de sus sueños, sólo hay que luchar por ellos.