Creado por Jara B&B

Cómo cuidar las rodillas, los codos y los talones

RODILLAS CODOS Y TALONES
Esta semana que estamos finalizando el invierno y a puertas de la primavera vamos a comentar trucos caseros para cuidar aquellas partes más olvidadas: los codos, las rodillas y los talones.

¿Por qué la piel se merece un trato especial?

La piel de los codos, rodillas y talones es mucho más áspera y seca que la del resto del cuerpo. La limpieza, hidratación, nutrición y exfoliación son los cuatro gestos claves para cualquier tratamiento de belleza corporal y facial. La falta de atenciones y cuidados estéticos suele proporcionarles un aspecto rugoso y poco atractivo. Están más desprotegidas que el resto de zonas ya que las glándulas sebáceas se distribuyen de forma irregular y, además, el roce constante puede empeorar su situación.

Muchas de nosotras nos estamos preparando para lucir nuestro cuerpo. Y no solo hay que pensar en dietas y ejercicio, sino también en la limpieza y en el cuidado de estas partes.

¿Qué podemos hacer?

– En primer lugar es necesario limpiar profundamente la zona con un exfoliante. Recuerda que puedes encontrar uno para cada tipo de piel. (si no encuentras el momento y lo vas dejando, hoy te voy a dar la solución para que te sea lo mas cómodo y fácil).

– El segundo punto es hacer uso de productos caseros: el azúcar y el limón. Ambos productos pueden darnos los resultados que buscamos.

Exfoliante casero

– En un bol pon dos o tres cucharaditas de azúcar (cuchara de cafe). Exprime un limón y mezcla.

– Frota suavemente las zonas, durante cinco minutos en cada rodilla, codo y talón.

– Deja actuar cinco minutos más.

– Lava la zona con abundante agua templada y seca con una toalla.

Este tratamiento lo puedes realizar a diario o una vez por semana. Recuerda que lo importante en todo tratamiento es el ser constante. Si este exfoliante lo utilizas una vez a la semana, no olvides hidratar y nutrir las zonas a diario.

UUn truquito que puedes hacer es, al aplicar por la noche la crema de manos, masajeando llegues siempre hasta los codos. Estarás haciendo dos gestos de belleza en uno sin que te des apenas cuenta.

El paso de los años y la falta de cuidados son nefastas para estas zonas olvidadas de nuestra anatomía. No las olvides y empieza hoy mismo.

¡Animaos y probarlo!