Cómo prevenir la artrosis en los deportistas con éxito
El tratamiento de la artrosis en deportistas debe comenzar con la prevención de su aparición. La artrosis es una degeneración progresiva del cartílago que une dos huesos y provoca que estos se rocen y se desgasten, y es la enfermedad ósea más frecuente. Los deportistas tienen mayor riesgo de sufrir artrosis cuanto mayor sea el nivel de exigencia físico al que se sometan.
Hasta hace poco se pensaba que la artrosis la padecían exclusivamente las personas de la tercera edad, pero hoy se sabe que esta patología puede presentarse en personas jóvenes, a partir de los 35 años.
Algunas prácticas incorrectas pueden provocar su aparición en los deportistas: una mala ejercitación, sobrecargas excesivas y repetidas, una mala higiene postural… todo esto ayuda a que se produzca un desgaste prematuro del cartílago que recubre las articulaciones.
La artrosis es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento adecuado para poder convivir con ella lo mejor posible. Los deportes en los que se produce un mayor desgaste son el fútbol, rugby, vóley, atletismo y la mayoría de deportes en los que se exija una mayor solicitación de carga articular.
Prevención de la artrosis en el deporte
Como siempre la prevención juega un papel fundamental ante el riesgo de lesiones articulares o musculares. Existen suplementos nutritivos que pueden ayudar a paliar o retrasar los efectos del desgaste articular con buenos resultados. Hablamos por ejemplo del Condroitín Sulfato o la Glucosamina, el Colágeno y el Ácido Hialurónico.
Estos suplementos se pueden encontrar en diferentes formatos y marcas y es recomendable tomarlos cuando existen molestias, o a modo de prevención, cuando se realiza una actividad deportiva.
Tratamientos novedosos para la artrosis
Evidentemente existen una batería de fármacos para tratar la artrosis. Pero quisiera comentar algunos tratamientos que se se están utilizando desde hace menos tiempo y que están dando, en muchos casos, buenos resultados.
Los factores de Crecimiento: Plasma Rico en Plaquetas
El tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento, también llamado PRP (Plasma Rico en Plaquetas) es una terapia mínimamente invasiva que permite al paciente una rápida cicatrización y regeneración del tejido lesionado sin ingreso hospitalario ni intervención quirúrgica.
El proceso es sencillo y dura entre 15 y 20 minutos aproximadamente, aunque dependiendo del caso y tipo de lesión puede requerir de más tiempo, por ejemplo en la utilización de plasma como cicatrizante en intervenciones quirúrgicas.
El tratamiento comienza con una pequeña extracción de sangre al paciente, similar a una analítica (entre 5 y 8 mililitros) A esa sangre se le añade una pequeña cantidad de anticoagulante y se somete a un proceso de centrifugado para conseguir extraer la fracción más rica en plaquetas.
Una vez centrifugada se somete a un proceso de pipeteado para separar la cantidad más rica en factores de crecimiento que son los encargados de estimular la capacidad regenerativa y curativa del propio cuerpo, facilitando la recuperación de lesiones al acelerar la cicatrización de las fibras dañadas.
Una vez separada la parte más rica en factores de crecimiento del plasma se le añade una proporción de cloruro cálcico para activar los factores de crecimiento y se infiltra en la zona afectada por la lesión o dolencia.
El tratamiento completo normalmente consta de tres infiltraciones con un intervalo de descanso de una o dos semanas aproximadamente entre ellas. Por norma general el tratamiento no requiere de ingreso hospitalario ya que se realiza de forma ambulatoria.
Tras la infiltración de plasma rico en factores de crecimiento el paciente puede hacer vida normal guardando un reposo de 24 a 48 horas de actividad deportiva o esfuerzos intensos. Esta recomendación siempre dependerá del tipo de lesión que queramos tratar y de las pautas que dictamine nuestro médico, al igual que el intervalo de descanso entre infiltraciones.
El tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento no es doloroso por lo que no requiere de anestesia, salvo en situaciones excepcionales en los que la lesión o la zona a tratar lo requieran. Por ejemplo en la cadera donde se suele realizar bajo anestesia y guía ecográfica, por lo que es necesario realizarlo en quirófano.
Desde hace más de diez años se está utilizando la técnica de los factores de crecimiento en deportistas profesionales, jugadores de fútbol como Xavi Hernández o Carles Puyol, o nuestro tenista más laureado Rafa Nadal, se han recuperado de de diferentes lesiones tendinosas y articulares con este tratamiento.
Ahora es una técnica que se aplica con frecuencia en deportistas amateur como nosotros, y si es realizada por un traumatólogo especializado en el tratamiento funciona en la mayoría de los casos.